El pasado mes de abril la Asociación para la Conservación de la
Naturaleza y la Caza en Extremadura (ACONCAEX), cursó una queja tanto al
Delegado del Gobierno en la Región como al Teniente Coronel de la
Guardia Civil.
La Asociación para la Conservación de la Naturaleza y la Caza en
Extremadura (ACONCAEX), quiere poner en su conocimiento la impunidad con
la que los furtivos están delinquiendo en la mayor parte de los cotos
de caza de la Comunidad de Extremadura, especialmente en la provincia de
Badajoz. La acción de los furtivos se traduce en la captura de especies
silvestres cinegéticas o incluso protegidas (aves esteparias), además
está provocando cuantiosos daños materiales en las fincas agrícolas
donde cazan ilegalmente. Así, es habitual en muchos cotos extremeños
sufrir todos los días, da igual que sea mañana, tarde o por la noche, la
visita de estos delincuentes, quienes a bordo de potentes todo-terreno
se dedican a perseguir a la fauna, y si es de noche instalan en sus
vehículos focos luminosos de gran potencia para facilitar la captura de
los animales. Es usual observar galgueros cazando en cuadrilla a
cualquier hora del día, eligiendo especialmente para cazar las zonas de
reserva que los cotos locales destinan para recuperar las especies
cinegéticas y donde los socios nunca cazamos. Los daños provocados por
estas correrías tanto diurnas como nocturnas no sólo se limitan a dejar
las clásicas roderas en los sembrados de los campos; y es que los
furtivos galgueros no dudan en adentrase a gran velocidad en viñedos y
plantaciones de jóvenes olivos, provocando el arranque de cuajo de las
pequeñas plantas, así como la ruptura de los frágiles sistemas de riego
por goteo que alimentan a olivos y viñas, en definitiva, arrasando todo
lo que encuentran a su paso y cometiendo delitos contra la fauna,
previstos y penados en nuestro Código Penal.